El café, esa bebida que acompaña las mañanas y momentos especiales de millones de personas, tiene una versión que va más allá del simple placer cotidiano: el café más caro del mundo. Este exquisito producto, un verdadero lujo para los amantes de esta bebida, tiene un precio que puede alcanzar cientos de euros por kilo. Pero, ¿qué lo hace tan especial?
Kopi Luwak: el café más exclusivo
El Kopi Luwak, originario de Indonesia, encabeza la lista de los cafés más caros del mundo. Su peculiar método de producción es lo que lo hace único: los granos de café son ingeridos y posteriormente excretados por la civeta, un pequeño mamífero que selecciona los frutos más maduros y de mejor calidad. Durante el proceso digestivo, las enzimas del animal alteran las proteínas de los granos, otorgándoles un sabor suave y distintivo que los convierte en un manjar codiciado por los conocedores.
Black Ivory: un café con origen en los elefantes
Otra joya de la gastronomía cafetera es el Black Ivory, producido en Tailandia. En este caso, los granos pasan por el sistema digestivo de los elefantes, lo que les aporta notas dulces y afrutadas. La producción de este café es limitada, ya que se necesitan grandes cantidades de granos para obtener pequeñas porciones de café terminado, lo que explica su exclusividad y elevado precio.
Un lujo que genera controversia
Aunque estos cafés son símbolos de sofisticación y exclusividad, su producción no está exenta de críticas. Grupos animalistas han señalado que, en algunos casos, los animales involucrados pueden ser sometidos a malas condiciones. Por ello, es importante que los consumidores interesados en probar estas delicadezas opten por marcas que aseguren un trato ético hacia los animales.